Aprender a Pensar

Repensar la Educación

David Antonio Yañez Baptista

UCM Madrid

Ni realismo ni idealismo:Ortega

Don José Ortega y Gasset es la figura más relevante de la filosofía española y el último escalón en la historia entera de la filosofía. Su magisterio e influencia posibilitó la aparición de un grupo de pensadores agrupados bajo el rótulo de la escuela de Madrid integrada por Julián Marías, Xavier Zubiri, María Zambrano, Manuel García Morente, José Gaos, Laín Entralgo, Díez del Corral, Jose Antonio Maravall o Ferrater Mora.

La circunstancia filosófica en la que Ortega aparece se define por una nueva sensibilidad vital, alejada del racionalismo y más cercana a los irracionalismos, al vitalismo, a la historia. La preocupación  fundamental de esta nueva espontaneidad es la vida humana. De este modo dominan la escena filosófica la lectura de Nietzsche, el vitalismo intuicionista de Bergson,el existencialismo de Sartre, el personalismo o la obra de Heidegger, cuyo pensamiento considera Ortega como el más afín a él y, por tanto, el más avanzado en lo que a la vida humana se refiere.

Ortega se encuentra con una enorme tradicíón filosófica racionalista y una reaccíón vitalista que surge a finales del siglo XIX. El racionalismo ha adoptado dos tendencias a lo largo de la historia que llamamos realismo e idealismo. El realismo nace con Parménides e impera en la antigüedad y el  medievo. La actitud realista es la que el hombre adopta en su vida de forma natural: se considera una cosa entre otras muchas, las cuales puede conocer. El realismo afirma la inteligibilidad del mundo, es decir, el carácter cognoscible de todo cuanto nos rodea. El hombre primitivo, asociado a esta actitud, nace al mundo y como un niño toca y coge todo lo que ve, trata de aprehender su consistencia, la esencia de cada cosa. Como dice Ortega, el hombre antiguo es Adán en el paraíso, se encuentra perdido en una naturaleza paradisíaca. Pero luego se descubre a sí mismo, desnudo, y se cubre como consecuencia de su vergüenza. La duda lo arroja del paraíso y se queda sólo con su intimidad. Pero esta ya no es la misma actitud antigua, de desnudez, sino de intimidad, de conciencia de uno mismo.Desde la espontaneidad realista el yo no se concibe; como muncho aparece en los escritos de Platón un nosotros referido a la colectividad, al los integantes de la polis de Atenas o la Academia de Platón. El peor castigo que podía recibir un griego era el ostracismo, esto es, la condena a estar en soledad, el destierro solitario. Hasta para hacer sus necesidades

estos hombres acudían a unas letrinas que eran públicas. Hasta qué punto este pueblo mediterráneo no conocía la reflexividad, la conciencia, que aquel que no participaba en la vida pública era llamado idiota, idiotes. Pero con el nacimiento de la modernidad surge una nueva sensubilidad vital, una nueva actitud filosófica. Las doctrinas aristotélicas, cúspide de la metafísica realista, desarrolladas en toda su magmificiencia por Santo Tomás, se derrumban al amanecer la modernidad. La cosmología de Aristóteles resulta falsa como consecuencia de los descubrimientos de Copérnico, Girdano Bruno o Galileo; los hallazgos de Cristóbal Colón y las aventuras de Magallanes y otros intrépidos navegantes desmontan la concepcíón del mundo, obligan a rehacer los mapas; y los movimientos reformistas de Lutero y Calvino y las cruentas gueras religiosas de los siglos XVI y XVII desconponen la verdad, que ya no es común para todos los hombres debido a las distintas confesiones. Comienza entonces una nueva época que busca seguridad y certeza, que teme errar. El hombre moderno no quiere asentase sobre supuestos quebradizos como los aristotélicos. La duda corroe todo a su paso en busca de lo indubitable, busca encontrar una realidad de la que no quepa dudar. Al hombre moderno no le importa tanto saber sino saber si se sabe. Si el realismo da predominio a la ontología, la actitud moderna provca que toda teoría filosófica despegue con una teoría del conocimiento o epistemología. Al igual que Parménides estrenó el realismo, Descartes es el padre de esta nueva y extrañísima forma de proceder que llamamos idealismo.



escrito el 17 de Octubre de 2010 por en General


1 Comentario en Ni realismo ni idealismo:Ortega

  1. immandize | 11-01-2011 a las 8:28 | Denunciar Comentario
    1

    gracias a Dios por intiresny

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