El realismo de las ideas platónicas
Con frecuencia he oído de boca de maestros de escuela la afirmación de que Platón es idealista, y eso mismo dicen luego sus alumnos; de manera que me decidí a preguntar a todos mis conocidos el porqué de esta tesis.Primero pregunté a una buena amiga mía: ¿Por qué Platón es idealista? “Por lo del mundo de las ideas, claro”. Esta respuesta no me resultó en ninguna medida satistactoria, más bien delataba su ignorancia a cerca de filosofía.Así que seguí preguntando a mis amigos cual Sócrates en la plaza , pero la respuesta siempre era la misma: “Pues porque Platón hablaba de las ideas”. Lo reprochable es, ante todo, el uso indebido del llamado argumento de recurso a la autoridad: “Si el profesor dice que Platón es idealista.. ¿Será por algo, no?” Es preciso recordar que la verdad es la autoridad; la autoridad no es la verdad. Rigor y espíritu crítico son imprescindibles en la labor filosófica.
Yo he tenido la suerte de tener unos maestros con el rigor por bagaje y la discursión de cualquier postura filosófica a fin de pulir mis conocimientos, pero en cualquier otro lugar la falta de excelencia ha minado mis expectativas.
Es menester resolver esta cuestíón que sin duda oscurece y falsea la más modesta compresión filosófica y yo voy a intentar bosquejar una pequeña argumentación en contra del idealismo platónico. Por el contrario, me dispongo a sostener el realismo de las ideas platónicas.
El idealismo aparece en la Edad Moderna, fruto de la desconfianza, del miedo a errar que había sido causado por el fracaso del aristotelismo.El hombre medieval es el hombre del realismo aristotélico-escolástico, esto es, tomista. El hombre se ha asentado sobre un sistema de creencias de arraigo aristotélico y cristiano, pero tres sucesos desmoronan todos los supuestos.Primeramente, los descubrimientos del cielo( Galileo, Bruno,…) y de la tierra ( Magallanes, Colón, Vasco da Gama,…) desmienten el sistema geocéntrico y la estructura plana de la Tierra.Segundo, las reformas de Lutero y Calvino y las consecuentes cruentas guerras de religión despedazan la verdad, que ya no es una sino múltiple. Muchos otros supuestos resultan desprovistos de verdad, como tratados de fisiología y cosmología de Aristóteles.Entonces el hombre abandona su actitud habitual: el realismo.
El racionalismo, desde Parménides hasta Santo Tomás, había sido de orientación realista, la cual consistía en una actitud sumamente natural: considerar todo lo que nos encontramos en el mundo como real.Para el realista las cosas existen con independencia de mí; ante mí se presenta un mundo en el cual yo encuentro muchas cosas y todas ellas son res, cosa, substancia. El filósofo realista en un bebé que sale al encuentro con el mundo, y este mundo resulta inteligible, esto es cognoscible, accesible a la razón humana. Peo con la crisis moderna, el hombre se vuelve desconfiado, receloso; más que saber – como decía Ortega – a este nuevo hombre le importa saber si se sabe. Ese mundo inteligible de los griegos y medievales ya no existe con seguridad. Si muchos de los postulados aristotélicos y otras creencias se derrumbaron con el alumbramiento de la modernidad, hay que andarse con cuidado a la hora de decidir qué es real, qué es verdadero. Nace una filosofía racionalista, pero en ello no hay novedad alguna: nace una filosofía racionalista e idealista, desde Descartes hasta Hegel; surge una nueva espontaneidad que empapa toda la filosofía.
De esta manera es imposible hablar de idealismo platónico cuando el idealismo es posterior al realismo, posterior a Santo Tomás, que desarrolla de forma monumental la metafísica aristotélica. Si el idealismo aparece ante la caída del realismo aristotélico y su actitud inocente, abierta al mundo… ¿ Cómo puede ser Platón, anterior a Aristóteles, maestro suyo, idealista? Platón nunca se pregunta si acaso es posible la verdad,Platón no parte de la desconfianza , del horror al error.Para Platón , además, las ideas existen, son esencias existentes, entes metafísicos que contienen el verdadero ser de las cosas.Para Kant, idealista, las ideas son unidades lógicas, unidades sintéticas del pensamiento; para Platón existen y consisten.
La tesis del idealismo platónico procede de la interpretación del platonismo de la escuela de Marburgo, concretamente de Herman Cohen.


